Un lugar espectacular. Los Incas lo escogieron por su extraordinaria belleza e incomparable clima, tierras fértiles donde el agua es abundante, suministrada por sus majestuosos glaciales, que permiten la producción de alimentos frescos, realizada por miles de familias campesinas que labran la tierra.
Situado a unos 2,800 m.s.n.m, casi 300m. menos que la ciudad de Cuzco, le permite al viajero aclimatarse fácilmente a la altura, además posee un clima templado de eterna primavera y aire puro por el día y cielos de estrellas mágicas por las noches.
El Valle proporciona múltiples oportunidades de llegar a la Selva en unas cuantas horas. Ni decir de la ventaja de contar con frutos tropicales, siempre frescos y variados, de cada estación que permite un deleite de sabores al viajero. Además cuenta con muchas ferias y mercados artesanales, como las de Pisaq, Urubamba y Ollantaytambo. |
Valle de mil historias, tradiciones y visiones donde el visitante encuentra un espacio rodeado de un rico bagaje cultural de miles de años, que impregna todo cuanto le rodea y en donde a cada paso, se encuentra con un pedazo de esa historia viva.
Valle que exaltan los sentidos en un caleidoscopio de impresiones, colorido, aromas y rica cultura expresada en su gente, su comida, textiles y su propia manera de vida. |